¿Qué importancia tiene conocer tu vehículo?

Una vez culminado el proceso de escoger el modelo, color y características ideales, viene el momento de la compra y de saber cómo se siente estar detrás de un volante con el respaldo de la marca Volkswagen. Puede parecer que la meta se ha alcanzado, ya que se tiene un vehículo de excelente calidad, con altos estándares de seguridad y que se adapta a los gustos del propietario, sin embargo, la relación con el vehículo apenas comienza.
 Un encuentro muy cercano

Conocer las especificaciones y el mantenimiento que debemos brindarle será la garantía para amparar su durabilidad. Existen ciertos indicadores que señalan cuándo algo anda mal y requiere de la atención especializada; uno de ellos está justo frente a los ojos del conductor y es el Panel de Instrumentos o Clúster, el cual permite visualizar y monitorear algunos de los elementos operativos del vehículo. Así mismo, indica el número de kilometraje para saber cuál es el momento oportuno para hacerle el servicio o mantenimiento preventivo al vehículo, estar pendiente de cada uno de los indicadores o luces de advertencia en el tablero ayuda a prevenir accidentes y daños en los componentes vitales del vehículo. Entre ellos: motor, sistema eléctrico, etc.

• El cambio regular del aceite le regala vida al motor

Otro elemento de suma importancia, es el cambio del aceite y filtro, ya que éstos son los ingredientes claves para el óptimo funcionamiento del motor, es necesario constatar que su reemplazo sea en los términos establecidos por el fabricante. El cambio regular previene el desgaste prematuro del motor y le asegura al propietario un vehículo confiable a largo plazo, igualmente, un aceite limpio estabiliza la vibración del motor, reduce los ruidos, restaura la aceleración y mejora la conducción en alta velocidad. Otro componente que se debe verificar periódicamente es el filtro de aire, ya que así se logra un correcto funcionamiento en el sistema de inyección del motor con una combustión limpia que beneficia la pureza de nuestro ambiente.

• La cuenta del kilometraje un indicador esencial

Conocer con exactitud el kilometraje del carro así como los tiempos pertinentes para la sustitución de ciertas piezas debe ser una práctica habitual para todo aquel que desee mantener un vehículo en insuperables condiciones, un ejemplo de ello es la correa de sincronización, la cual mantiene al pistón y las válvulas de admisión y escape “sincronizadas” durante la operación, ésta debe ser remplazada dentro del plazo recomendado, su omisión podría causar fatiga o eventualmente la ruptura definitiva, originando severos daños y altos costos de reparación.

• Cada pieza cuenta

Por otro lado, otro punto a considerar y que todo usuario debe conocer es el sistema de enfriamiento, el cual está constituido por cinco componentes claves: radiador, bomba de agua, termostato, mangueras, y líquido refrigerante, con su óptimo funcionamiento evitamos el óxido, la corrosión y en consecuencia mantenemos la temperatura ideal de trabajo del motor.
Para finalizar este breve pero útil recorrido por las principales partes del vehículo están las bujías, las cuales cumplen la función de llevar un alto voltaje a la cámara de combustión del motor, y lo convierte en chispas, encendiendo la mezcla aire-gasolina., su cambio garantiza una apropiada marcha.

No realicé mi cambio de aceite a tiempo

¿Cuánto tiempo lo puedo dejar pasar?
Es una pregunta que muchos usuarios de vehículos se hacen constantemente y gracias a la experiencia de los técnicos, Volkswagen le brinda una respuesta profesional y acertada.
La mejor opción es realizar un cambio de aceite en el tiempo establecido. De esta manera, se va a prolongar la vida útil del motor. Si por diversas circunstancias no se puede hacer el cambio de aceite en la fecha establecida, Se recomienda no excederse de los 500 a 1.000 kilómetros, ya que se pierden las propiedades del aceite; asimismo, los detergentes, lubricantes y refrigerantes no van a funcionar de forma efectiva, lo que provocará también que el motor a largo o mediano plazo comience a sufrir desgaste.
No Rellenar
Una tendencia que explica el especialista y se da constantemente en las gasolineras es que revisan el nivel del aceite, lo ven un poco bajo y recomiendan agregar aceite para llegar al nivel adecuado; esto es un grave ERROR, porque se contamina el aceite, se pierden atributos y se gasta el dinero innecesariamente.
Cuando se apaga el motor del vehículo es normal ver un poco bajo el nivel de aceite, ya que este sigue lubricando y toma tiempo para que llegue totalmente hasta la parte inferior del motor, por lo que muchos trabajadores de gasolineras lo confunden con falta de aceite.
Otro aspecto grave es rellenar con otro aceite que no sea el mismo que utiliza el vehículo. Hacer una mezcla no es funcional para el adecuado funcionamiento y la recomendación ideal es realizar un cambio completo y usar el mismo tipo de aceite.
Un control adecuado y acertado en el cambio de aceite va a permitir una mayor y mejor vida útil del motor, ayudar al medio ambiente y obtener un ahorro económico.

¿Conoces la diferencia entre AWD, 4WD y 4×4?

Es común sobre todo en SUVs y pick-ups encontrarnos con las leyendas 4X4, AWD y 4WD. Normalmente sólo tenemos en mente la definición de tracción en las cuatro ruedas, cosa que no es del todo incorrecta, pero se puede definir mejor. También nos podemos encontrar en algunos autos las denominaciones FWD y RWD, es menos frecuente escuchar de ellas pero son las más usadas en el mundo motor. ¿Nos acompañas en este repaso sobre la tracción en los autos?

Para comenzar tenemos que conocer el término tracción, la tracción en un vehículo se refiere a la transmisión de la fuerza del motor hacia el eje delantero, trasero o ambos que llegará finalmente a las ruedas.

FWD

Front Wheel Drive o tracción delantera, es el tipo de tracción que vemos con mayor frecuencia en los autos y camionetas que no son tan potentes, de gama baja y media. Estos autos tienden a sufrir de subviraje en las curvas cuando se les exige más de lo normal; es decir, que la parte delantera del auto se sale del trazado.

RWD

Rear Wheel Drive o tracción trasera es el tipo de tracción que envía la fuerza del motor al eje trasero y lo podemos encontrar en autos con mayor potencia y en la mayoría de los autos de competencia. Este tipo de tracción se ha vuelto un sello distintivo de los muscle cars norteamericanos. Cuando se les exige de más, estos autos tienden a sobrevirar, es decir, las llantas traseras se dirigen al exterior de la curva.

AWD

All Wheel Drive o tracción en las 4 ruedas permanente, es un sistema que utiliza un diferencial central que tiene la función de igualar la tracción en cada una de las ruedas por separado para mantener un control total del vehículo. Es el tipo de tracción en las cuatro ruedas más común en camionetas más orientadas al confort que a las emociones off-road.

4WD

Four Wheel Drive, tracción 4×4 conectable, funciona de manera similar a la del AWD, sin embargo este tipo de tracción permite seleccionar el bloqueo de los dos ejes o de uno solo a voluntad propia, a diferencia del AWD que siempre está activo.

4X4

El 4×4 es la tracción en las cuatro ruedas más conocida del mercado y permite distribuir la fuerza en un 50/50 entre los ejes, sin embargo no es recomendable manejar de esa forma todo el tiempo, para eso se cuenta con diferentes modos dentro de la misma tracción que son el 4H, 4L y 2H.

El 4H es un modo igual al 4WD mientras que el 2H permite desconectar un eje mandando el 100% de la potencia a uno solo. Finalmente el 4L es el óptimo para condiciones off-road pues está diseñado para entregar una distribución uniforme de potencia en las cuatro ruedas a bajas velocidades para terrenos difíciles.

¿Cómo usar correctamente el aire acondicionado del auto?

Estar atrapado en el tráfico y con un sol infernal a cuestas es una combinación muy incómoda. Esto puede generar que nuestro comportamiento sea más irritable y se puede causar distracción por la incomodidad del calor. Por suerte en los vehículos existe un mecanismo que nos permite afrontar ese tipo de escenarios, nos referimos al aire acondicionado. Pero ¿sabes cómo usarlo correctamente?

Cómo usar correctamente el aire acondicionado del auto 1

Sin duda con el tiempo los sistemas de aire acondicionado del vehículo han ido evolucionando. En la actualidad ya cuentan con climatizador que permite estabilizar a cierta temperatura el interior de la cabina o el bi-zona (e incluso tri-zona) que da la opción de independizar la temperatura del vehículo en las diversas zonas del interior.

En esta ocasión les vamos a explicar el uso adecuado del aire acondicionado para que se pueda aprovechar al máximo las bondades del sistema, conservar su buen estado y cuidar el tema del consumo de combustible ya que puede ser perjudicial para nuestro bolsillo.

¿Cuál es la temperatura ideal?

Cómo usar correctamente el aire acondicionado del auto 2

La sensación térmica ideal para los seres humanos bordea entre los 21 y 26 grados. Cuando el auto está estacionado bajo el sol puede lograr alcanzar entre 70 a 85 grados centígrados. Como hemos indicado líneas arriba, es mejor dejar ventilar por unos minutos el interior y hacer que los gases nocivos (benceno) salgan de la cabina.

¿Qué es recirculación del aire y para qué sirve?

Cómo usar correctamente el aire acondicionado del auto 3

Es un botón muy importante que en muchos casos no se sabe cómo funciona. El recirculante impide que el aire del exterior ingrese al interior del auto. Este botón lo accionamos al pasar por lugares con malos olores o al estar atrás de un vehículo que emana mucho humo.

No obstante, no es bueno dejar accionado el sistema todo el tiempo pues el aire se va tornando viciado y con poco oxígeno. Por tal motivo, es bueno accionar el sistema solo cuando sea estrictamente necesario.

Cómo usar correctamente el aire acondicionado del auto 4

En alguna ocasión habrás sentido ardor y lagrimeo en los ojos y una tos seca, es esto precisamente lo que causa el aire acondicionado, cuando no se permite el ingreso del aire externo. Por tal motivo, la circulación del aire externo permite que el aire se renueve y mantenga la humedad relativa en niveles más confortables.

8 puntos para tener en cuenta:

Cómo usar correctamente el aire acondicionado del auto 5

Ventila el auto:

Cuando ingresas al automóvil siempre es bueno abrir las ventanas para que salga el aire caliente acumulado en el interior del auto. Luego de ello podrás encender el vehículo, subir las ventanas y encender el aire acondicionado. De esta manera podrás aprovechar mejor el aire expulsado por el sistema.

El auto cerrado durante el uso:

Mantén el interior del auto cerrado para que la temperatura se conserve en el interior. En el caso de la carretera es bueno tener las ventanas cerradas ya que reduce la fricción y se logra un ahorro en el combustible.

Utilizar el ventilador:

Es recomendable no encender el aire acondicionado o climatizador si no es necesario bajar de manera brusca la temperatura. En algunos casos puede llegar a ser suficiente con el uso del ventilador.

Limpia las rejillas y ductos:

Es necesario tener libre de polvo y tierra los lugares por donde sale el aire. De no hacerlo lo único que se conseguirá es que la suciedad esté rondando al interior de la cabina.

Mantener despejadas las salidas de aire:

Es importante revisar si hay algún elemento que esté obstruyendo las rendijas por donde sale el aire acondicionado. En algunos casos podría dar la sensación de que el aire no está saliendo y esto conlleva a aumentar la potencia del aire, lo que se vería reflejado en un mayor consumo.

Orientar adecuadamente las rejillas:

Las rejillas mal direccionadas no permitirán aprovechar al máximo el aire acondicionado. Si bien es cierto que hay personas que no es de su agrado que el aire les llegue directamente, las rejillas permitirán direccionar el aire a gusto del pasajero y así aprovechar el aire de mejor manera.

Evita el enfriamiento excesivo:

Hay que tener en cuenta que al descender los grados requiere un mayor consumo de energía. Lo que se verá reflejado en el consumo de la potencia del motor y por consiguiente, generará una reducción del rendimiento del combustible.

El mantenimiento:

Debes por lo menos encender una vez a la semana, así sea invierno, el sistema de aire acondicionado durante unos minutos para que el sistema no se reseque y pueda tener problemas en el funcionamiento del equipo. Recuerda aumentar progresivamente la potencia y no de golpe, esto permitirá que el tiempo de vida del sistema no se vea afectado. Es importante que antes que empiece el verano, se haga una revisión general del sistema y de ser necesario optar por el cambio de filtro o en algunos casos recargar el gas.

Fuente: Todoautos

Conocimiento de Mantenimiento

Todo conductor sabe que cuando un vehículo alcanza un determinado kilometraje, debe llevar su carro a revisar a un concesionario, taller o lugar autorizado para que le realicen ciertos chequeos. El problema es que muchos lo olvidan, exponiéndose a ellos mismos y a los demás agentes de la vía a sufrir un accidente de tránsito por causa de una falla mecánica o a pagar altas sumas de dinero por arreglar piezas que pudieron cambiarse con antelación.
Y es que con el andar de un vehículo llega inevitablemente el desgaste de sus partes: llantas, frenos, motor y otros van perdiendo calidad y efectividad con el paso del tiempo. El objetivo entonces del llamado Mantenimiento por Kilometraje es evitar daños mayores por causa del desgaste realizando una revisión preventiva cada día o revisando cada cierto tiempo todos aquellos elementos que componen la seguridad activa y pasiva del vehículo, entre ellos el sistema de frenos, sistema de refrigeración, sistema eléctrico, suspensión, y llantas.
Este mantenimiento se realiza comúnmente a los 5, 10, 20, 30, 40, 50 y 100 mil kilómetros y se debe realizar de la siguiente manera:

A los 5000 kilómetros se deben chequear los siguientes sistemas de un vehículo:
• Cambiar el aceite de motor, el filtro de aire y el filtro de aceite (esta debe hacerse en cada revisión).
• Revisar la presión inflado de llantas y el desgaste de la banda de rodamiento (esta debe hacerse en cada revisión).
• Chequear la tensión del embrague y las correas de motor.
• Realizar inspección de las luces e indicadores de tablero y de velocidad marcha mínima.
• Completar el nivel de líquidos de los diferentes sistemas del carro (frenos, agua de batería, caja de velocidades, etc.).
Es importante tener en cuenta que el nivel del líquido de frenos no debe bajar de su máximo y de su mínimo, ya que esto implicaría que hay una fuga y/o que las pastas de los frenos están desgastadas. El problema de completar el nivel depósito del fluido de los frenos es que no sabríamos el desgaste de las pastas de frenos y contaminamos el nuevo líquido de frenos y cuando se realicen las reparaciones necesarias el líquido puede “rebosar” y al salir del recipiente puede dañar las mangueras o manchar la pintura del carro, así mismo haber corrosión en las partes metálicas del chasis y de suspensión.

A los 10 mil kilómetros se revisa:
• Luces e indicadores de tablero, velocidad marcha mínima, sistema eléctrico en general (incluye funcionamiento alternador y arranque), fugas de aceite, estado de articulaciones, rótulas y guardapolvos, sistema de admisión, tuberías y mangueras de motor.
• Completar el nivel de líquidos: frenos, agua de batería, hidráulico, diferencial y caja de velocidades.
• Alineación y balanceo.
• Lavado del vehículo, motor y aspirada.
• Verificar la tensión y eficacia del freno de estacionamiento o de parqueo y el pedal del freno.
• Rotar las ruedas (este debe hacerse en cada mantenimiento). La recomendación es que la rotación vaya como complemento de la alineación y el balanceo que debe hacerse cada 10 mil kilómetros o cada 6 meses.
• Revisar las luces del vehículo.
• Verificar el estado del sistema eléctrico en general (incluye funcionamiento del alternador y del arranque), fugas de aceite, estado de articulaciones, rótulas y guardapolvos, sistema de admisión, tuberías y mangueras. Repetir esta revisión a los 20, 30 mil y 100 mil kilómetros.
• Realizar de nuevo alineación y balanceo.

A los 20 mil kilómetros:
• Luces e indicadores de tablero, velocidad marcha mínima, sistema eléctrico en general (incluye funcionamiento alternador y arranque).
• Fugas de aceite.
• Estado de articulaciones, rótulas y guardapolvos, sistema de admisión.
• Estado soportes de motor y soporte sistema de escape, tuberías y mangueras de motor y estado de bandas y tensión de frenos.
• Importante realizar el engrase de rodamientos de ruedas traseras.
• Completar el nivel de líquidos: frenos, agua de batería, hidráulico, diferencial y caja de velocidades.
• El estado del sistema eléctrico.
• Completar el nivel de líquidos.

A los 30 mil kilómetros:
• Cambio del aceite de motor, filtro de aire, filtro de aceite, filtro de combustible, pastillas de frenos, aceite de dirección, aceite de transmisión, aceite de caja de velocidades y bandas traseras.
• Calibrar la presión de inflado de las llantas y el desgaste (profundidad), freno de emergencia y pedal de freno.
• Tensión embrague y correas de motor (A/A, Alternador y dirección, ventilador).
• Rotación de las ruedas.
• Revisar las pastillas de frenos y el aceite de dirección, de la transmisión y de la caja de velocidades.
• Verificar la tensión y eficacia del freno de estacionamiento o de parqueo.
• Revisar el freno de estacionamiento o de parqueo y el pedal de freno.
• Realizar alineación sencilla con dos balanceos o alineación doble con dos balanceos.
• Engrasar los rodamientos de las ruedas traseras (repetir este procedimiento a los 50 y a los 100 mil kilómetros recorridos).

A los 40 mil kilómetros es recomendable hacer los siguientes chequeos:
• Cambio aceite de motor, filtro de aire, filtro de aceite, filtro de combustible, pastillas de frenos, liquido de embrague y frenos, bujías de encendido, cables de alta, correas (alternador, A/A, dirección, ventilador) correas de distribución y refrigerante radiador.
• Calibrar presión inflado de llantas y el desgaste (profundidad).
• Tensión embrague y correas de motor (A/A, Alternador y dirección, ventilador).
• Rotación de las ruedas.
• Inspección luces e indicadores de tablero, velocidad marcha mínima, sistema eléctrico en general (incluye funcionamiento alternador y arranque), fugas de aceite, estado de articulaciones, rótulas y guardapolvos, sistema de admisión, estado soporte de motor y soporte sistema de escape, tuberías y mangueras de motor, estado de bandas y tensión de frenos.
• Realizar alineación sencilla con dos balanceos o alineación doble con dos balanceos.
• Realizar la sincronización del motor sea de inyección o de carburador.
• Hacer el ajuste de la suspensión.
• Realizar el mantenimiento, limpieza y sondeo de radiador (no se recomienda si se hace cambio de refrigerantes).

A los 50 mil kilómetros se deben chequear los siguientes sistemas:
• Cambio de a aceite de motor, filtro de aire, filtro de aceite, filtro de combustible, pastillas de frenos, líquido de embrague y frenos, bujías de encendido, refrigerante radiador, aceite de dirección, aceite de transmisión, aceite de caja de velocidades, bandas traseras.
• Calibrar presión inflado de llantas y el desgaste (profundidad).
• Tensión embrague y correas de motor (A/A, Alternador y dirección, ventilador).
• Rotación de las ruedas.
• Inspección luces e indicadores de tablero, velocidad marcha mínima, sistema eléctrico en general (incluye funcionamiento alternador y arranque), fugas de aceite, estado de articulaciones, rótulas y guardapolvos, sistema de admisión, estado soporte de motor y soporte sistema de escape, tuberías y mangueras de motor.
• Alineación sencilla con dos balanceos o alineación doble con dos balanceos.
• Sincronización motor de inyección o de carburador.
• Ajuste de la suspensión.

Finalmente, a los 100 mil kilómetros se debe realizar un último mantenimiento preventivo. Se deben revisar los siguientes sistemas:
• Realizar alineación sencilla con dos balanceos o alineación doble con dos balanceos.
• Hacer la sincronización motor de 4 cilindros de inyección o de carburador.
• Hacer un último ajuste de la suspensión.
• Cambio de pastillas de frenos, líquido de embrague y frenos, bujías de encendido, cables de alta, correas, líquido refrigerante, radiador, aceite y todos los cambios que el vehículo requiera.
• Cuando el vehículo supere los 100 mil kilómetros o presente fallas, es mejor realizarle chequeos para comprobar la eficiencia de cada una de sus partes. Consulta con un experto si necesitas asesoría extra con el tema.